martes, 19 de octubre de 2010

El Pisco en Chile



El pisco es un aguardiente destilado de las uvas moscatel, que tienen un elevado contenido de azúcar, cultivadas en los valles irrigados del norte de Chile. Es elaborado en diferentes grados alcohólicos y a menudo es servido como pisco sour. En el Valle del Elqui se pueden visitar varias destilerías de pisco.
Hay pocos lugares en el mundo con las características del Valle de Elqui. En medio de la aridez de los cerros se abre al viajero un mágico valle cuyo clima, paisaje y gente invitan a recorrerlo. Bajo su sol se extienden los verdes parronales que producen el mejor pisco de Chile.

En el Valle del Elqui se pueden visitar destilerías de pisco. Se le considera el corazón de la región productora de pisco de Chile, el lugar donde existen los cielos más claros del hemisferio sur. En la entrada hacia el valle se encuentran la ciudad colonial y las playas de La Serena.
El Pisco Sour versión Chile

Se cuenta que el nacimiento del pisco sour se debió a que un mayordomo inglés de un velero llamado Sunshine, Elliot Stubb, en 1872 solicitó una parada en el puerto de Iquique con el fin de asentarse en la ciudad y convertirse en cantinero. En el bar que instaló se probaron muchos aperitivos y tragos preparados con un ingrediente fundamental: el limón de pica de la zona.

Con el fin de ofrecer nuevas variedades etílicas, el extranjero hacía múltiples combinaciones e intentaba dar con otros brebajes agradables, hasta que un buen día, mezcló el pisco con su especie más valorada, el limón de pica, y le agregó una buena dosis de azúcar. Fascinado con el delicioso resultado, Elliot lo convirtió en la especialidad de la casa y le puso el apellido de "sour" por el toque que brinda el sabor ácido del limón.

Así, el pisco sour pasó muy pronto a difundirse como aperitivo imperdible en los clubes sociales y bares del puerto de Iquique hasta que llegó a todo Chile.

El Pisco Sour versión Peru

El pisco sour fue creada en Perú en épocas de la Guerra del Pacífico en el elegante Hotel Maury, de propiedad de Don José Manuel Lecaros y Alcalde,
ciudadano chileno, este trago fué creado por su barman peruano, debido a que un huésped de origen inglés pidiera un Whisky Sour, y al haber en esa época prohibición del gobierno de ingresar barcos y productos ingleses al país, este barman le ofreció hacerle un trago con nuestra bebida nacional el PISCO... y así nace el Pisco Sour.

Historia de la cerveza

La cerveza es una bebida alcohólica, no destilada, de sabor amargo que se fabrica con granos de cebada u otros cereales cuyo almidón, una vez modificado, es fermentado en agua y frecuentemente aromatizado con lúpulo.

De ella se conocen múltiples variantes con una amplia gama de matices debidos a las diferentes formas de elaboración y a los ingredientes utilizados. Generalmente presenta un color ambarino con tonos que van del amarillo oro al negro pasando los marrones rojizos.

Históricamente la cerveza fue desarrollada por los antiguos pueblos elamitas, egipcios y sumerios. Las evidencias más antiguas de la producción de cerveza datan de alrededor de 3500 a. C. fueron halladas en Godin Tepe, en el antiguo Elam (en el actual Irán). Algunos la ubican conjuntamente con la aparición del pan entre 10.000 a. C. y 6.000 a. C. ya que tiene una parecida preparación agregando más o menos agua. Parece ser que las cervezas primitivas eran más densas que las actuales. Según la receta más antigua conocida, el Papiro de Zósimo de Panópolis (siglo III), los egipcios elaboraban la cerveza a partir de panes de cebada poco cocidos que dejaban fermentar en agua. Antiguamente en Oriente se usaba arroz y también bambú.

Los restos arqueológicos más antiguos de producción de cerveza en Europa fueron descubiertos en el yacimiento del valle de Ambrona, dentro del término municipal de Miño de Medinaceli, (Soria, España) y datan de alrededor de 2400 a. C., según el trabajo arqueológico del equipo dirigido por el profesor Manuel Ángel Rojo Guerra, del Departamento de Prehistoria de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid. También se han encontrado evidencias arqueológicas de elaboración de cerveza en el yacimiento de Genó, en Aitona (Lérida, España), tras los trabajos de investigación arqueológica, dirigidos por el profesor José Luis Maya González, que han establecido que estos restos arqueológicos databan de alrededor de 1100 a. C.

Los celtas conocían la elaboración de la cerveza y llevaron consigo este conocimiento cuando se extendieron por la península Ibérica, donde su uso y su elaboración se desarrolló muy pronto.

Con el paso de los siglos, sobre todo a partir de la romanización, la mediterránea se consolidó como una zona básicamente vinícola mientras que la cerveza se producía en el norte y centro de Europa y adquiría la forma de lo que entendemos hoy por cerveza. De esta manera, se extiende el uso de la malta como ingrediente principal y también se empieza a introducir el uso del lúpulo como aromatizante. Esta planta cannabacea confiere a la cerveza su sabor amargo característico, a la vez que favorece la conservación.

El año 1516, el duque Guillermo IV de Baviera redactó la primera ley que fijaba qué se entendía por cerveza. Esta ley de pureza (Reinheitsgebot) establecía que solamente podía utilizarse agua, malta de cebada y lúpulo para elaborar la cerveza.

La cerveza empezó a recuperar su presencia social en España a partir del reinado del emperador Carlos I, que trajo consigo maestros cerveceros de Alemania. Pero por aquel entonces, la cerveza era aún un producto de temporada y queda por primera vez registrada en España entre las pertenencias del emperador a la muerte de éste en Yuste por su Secretario Martín de Gaztelu. No se sabía conservar y con el calor perdía toda su fuerza. Hubo que esperar hasta la Revolución Industrial, en el siglo XIX, época en que se descubrió el frío con métodos de conservación, para poder disfrutar de la cerveza durante todo el año. Por eso, no se puede hablar de una verdadera industria cervecera hasta el siglo XIX, cuando empiezan a aparecer pequeñas fábricas artesanales. Hoy es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo.

La Historia de la cerveza en Mexico


A continuación daremos un breve recorrido sobre la presencia de la cerveza en los diferetentes épocas de la historia mexicana.

La Conquista

Durante esta etapa y 20 años después de la caída de la antigua Tenochtitlán, se fundó en la Nueva España la primera fábrica de cerveza del continente americano.

El 6 de julio de 1542, en la ciudad de Nájera, el emperador Carlos V suscribió una Cédula que concedía a Alonso de Herrera el permiso para su establecimiento cervecero, con la condición de que la Corona recibiera un tercio de las ganancias y el fabricante junto con la gente que lo ayudaba se trasladara al lugar.

El 15 de mayo de 1544, Alonso de Herrera informó a Carlos V sobre el gran éxito obtenido por su empresa, en ese tiempo se les exigió pagar a Germán de Castilla la tercera parte de la cerveza que se hiciera en esta ciudad, la cual pertenecía a su majestad.

Posteriormente en la Nueva España, la producción de cerveza no se desarrollo como se esperaba, ya que debido al abuso de su consumo fue sancionada por las autoridades, y por otro lado, en aquella época existían varias bebidas de origen anterior a la Conquista parecidas a la cerveza, como el zendecho (pulque de maíz), aguardientes, vinos de caña, chinguirito, pozoles, ponches, tepaches , vinos de mezquite, la chicha, la zambumbia y el tesg�ino.

�poca colonial

El consumo de cerveza en esta etapa fue de cierta consideración, pues el barón de Humboldt afirmó que en 1802 entraron por la aduana del puerto de Veracruz 71 mil 806 botellas importadas.

Durante la independencia

Tres años después de la proclamación de la Independencia (1810), los asuntos relacionados con la cerveza fueron objeto de debate en el Congreso Legislativo. Algunos casos como el de los ciudadanos ingleses Thomas Gillons y Charles Mairet, quienes reclamaron el privilegio para elaborar esta bebida; el de Miguel Ramos Arizpe, quien afirmó que la cerveza ya se fabricaba en Texas y Puebla; y el de Justino Tuallion, quien dijo que el 12 de febrero de ese mismo año se le había concedido el privilegio exclusivo para establecer una fábrica en la Ciudad de México.

Tuallion llegó a elaborar la cerveza más popular de los primeros años del México Independiente denominada "del Hospicio de Pobres". Se le nombró así, por que su fábrica se ubicaba en un local de la calle Revillagigedo, donde por muchos años estuvo una institución dedicada a los menesterosos.

En 1825, un hombre llamado Notley, fabricaba en San Cosme una cerveza de jengibre inglés muy adecuada para las personas que viajaban por climas cálidos, ya que su frescura era muy eficaz contra las fiebres y otros males relacionados con la exposición al calor excesivo.

En el primer cuarto del siglo XIX, el viajero William Bullock, afirmaba que la cebada de tan buena calidad como cualquiera de Europa, ya se producía en muchas partes del país, y que mientras se iniciara el cultivo del lúpulo, éste podría ser importado desde Inglaterra o los Estados Unidos. Sin embargo, todavia no había seguridad de que la cerveza sustituyera al pulque.

En 1845, el suizo Bernhard Bolgard, estableció en la Ciudad de México la primera cervecería de fermentación alta " La Pila Seca". La cebada que se producia en esta fábrica era obscura, elaborada a partir de malta de cebada mexicana secada al sol a la que se le añadía piloncillo. Basicamente bajo esta técnica, trabajaron los primeros cerveceros de México hasta la octava década del siglo XIX, cuando la Cervecería Toluca y México comenzó a fabricar cerveza lager.

En 1869 Emil Dercher (cervecero alsaciano), abrió la Cervecería La Cruz Blanca. Este establecimiento inició su fabricación de cerveza lager en la Ciudad de México hasta 1898.

En 1879, la fabricación de cerveza ocupaba el lugar 17 en importancia entre las industrias de la capital, muy lejos de las de tabaco, ropa, zapatos, panaderías, tocinerías, textiles y molinos de trigo, las cuales ocupaban los primeros lugares con producciones de más de un millón de pesos cada una.

Posteriormente las cervecerías artesanales se extendieron más alla de la Ciudad de México, como Guadalajara, donde los propietarios de algunas fábricas invitaban a sus clientes a conocer su local y apreciar su espectacular maquinaria, cuyo valor era de diez mil pesos en ese entonces.

Siglo XIX

El establecimiento de la red ferroviaria en México, marcó el inició de la historia moderna de la industria cervecera en los años 80 del siglo XIX.

En esta época, se dió la importación de maquinaria y malta de los Estados Unidos, la instalación de fábricas de hielo, asi como también hubo un crecimiento del mercado, de tal forma que podian soportar los costos de factorías más tecnificadas.

Por otro lado los ferrocarriles obligaron a los industriales mexicanos a competir con las cervezas norteamericanas que tenia la capacidad para llegar masivamente a los mercados del interior del país.

La apertura entre 1884 y 1885 de la línea ferroviaria que recorría la ruta entre El Paso, Texas y la Ciudad de México, trajo como consecuencia un elevado crecimiento de las empresas dedicadas a producir cerveza. El industrial cervecero de este período fue Santiago Graf, quien en 1875 adquirió la Cervecería Toluca y México, fundada diez años antes por el suizo Agustín Marendaz.

Graf inició la producción de una cerveza de mayor calidad tipo ale. Pocos años después instaló maquinaria moderna para fabricar hielo, y en 1882 importó equipos alemanes que le permitieron elaborar la primer cerveza lager mexicana: la Toluca lager.

En la última década del siglo XIX, proliferaron a nivel nacional modernas cervecerías con grandes inversiones de capital. Este período fue considerado el primer auge de la cerveza mexicana.

En 1891, se funda la Cervecería Cuauhtémoc, en Monterrey, Nuevo León, a cargo de Isaac Garza, José A. Muguerza, Francisco Sada y el cervecero Joseph M Schnaider, originario de Saint Louis, Missouri. Agregándosele en 1894 cuatro pequeñas cervecerías en Orizaba, Veracruz: la Santa Elena, La Mexicana, La Azteca y La Inglesa; en 1896 la Cervecería de Sonora; y en 1900 la Cervecería del Pacífico.

El porfiriato

A la mitad de este período, el desarrollo cervecero se extendió al sudeste y noreste de la República.

El 7 de abril de 1899, en la ciudad de Mérida, José María Ponce y Cía. fundó la Gran Cervecería Yucateca�, la cual produjo las cervezas Cruz Roja, Estrella�, Conejo y Mestiza. En 1900 se convirtió en la Cervecería Yucateca�, una fábrica de alcance regional que ganó fama mediante las marcas Carta Clara� y León�.

En 1901 Cervecería del Pacífico en Mazatlán, Sinaloa, inauguró su planta lanzando al mercado la marca Pacífico� Pilsner. Sus fundadores fueron los alemanes Jorge Claussen, Germán Evers, Emilio Philippi, César Boelken, Federico Marburg y Jacob Schuele.

Siglo XX

Al comenzar el siglo XX, la cerveza mexicana era un poco más clara que la norteamericana, ya que empleaban en su elaboración entre un 15 y 30 por ciento de arroz. La mayoría de la cerveza se vendía embotellada, y casi toda la malta era importada desde Alemania y los Estados Unidos con excepción de dos cervecerías, La Toluca y La Perla, quienes fabricaban su propia malta.

Para 1918 había 36 fábricas de cerveza en México.

El año 1992, también es muy importante para la industria cervecera, ya que en este tiempo un grupo de empresarios españoles creó la sociedad fundadora de la Cervecería Modelo.

Ya para 1925, el capital invertido en toda la industria era de aproximadamente 20 millones de pesos, la producción nacional era de alrededor de los 50 mil litros y la rama ocupaba cerca de dos mil 500 personas.

En cuanto a consumidores en ese año, se estimaba que sólo el siete por ciento de los hombres y el cinco por ciento de las mujeres entre los 15 y 80 años consumían cerveza en el país, los cuales representaban únicamente la décima parte de los bebedores de pulque.


lunes, 18 de octubre de 2010

DOMAINE DE LA Romanée Conti (37)m


Domaine de la Romanée Conti es el vino más famoso de bienes en todos los de Borgoña. Los viñedos se centran en el pueblo de Vosne-Romanée, que son algunos de los más venerados en el conjunto de la Côte de Nuits. El Domaine hace una selección de exquisitos vinos de pinot noir base con los ricos, sedoso, equilibrado y complejo junto a un chardonnay espectaculares basados Montrachet.

El domaine, comúnmente conocida como República Democrática del Congo, es co-propiedad de la Villaine de las familias y Leroy. De acuerdo con la propiedad de la tierra las estructuras del complejo prevalente en Borgoña, la tierra de Villaine es compartida entre los diferentes miembros de la familia diez, mientras que las hermanas Leroy poseen cada una el veinticinco por ciento del domaine.

El domaine tiene veinticinco hectáreas de viñedos y todos son Grand Crus. Además de los 1,8 hectárea monopolo La Romanée Conti, el Domaine comprar su monopolio otros, La Tache, en 1933, junto con participaciones significativas en el gran pilar de Richebourg, Romanée St Vivant, Grands Echezeaux, Echezeaux Le Montrachet y en los últimos 200 años.

Bernard Noblet hace que los vinos en los pasos de su padre André Noblet. racimos enteros en los últimos tiempos se utilizan uvas cosechadas, con un tiempo de encubado largo que ayuda a prevenir el deterioro de calor. Los rendimientos son minúsculos y la elaboración del vino es muy tradicional y perfeccionista. vinos República Democrática del Congo son algunos de los más buscados después de los vinos en el mundo y tiene una reputación casi mítica.
Vinos tintos producidos
  • República Democrática del Congo Romanée Conti (Monopole)
  • República Democrática del Congo La Tache Monopole)
  • República Democrática del Congo Richebourg
  • Romanée St Vivant República Democrática del Congo
  • República Democrática del Congo Echezeaux
Vino Blanco
  • República Democrática del Congo Le Montrachet
Los mejores vinos producidos República Democrática del Congo
1929, 1962, 1971, 1978, 1985, 1990, 1999, 2002 y 2003 (rojo), 1983, 1986, 1989, 1995, 1996, 2003 y 2006 (blanco)

Château Latour

Ubicado a 40 kilómetros al noroeste de Burdeos, Chateau Latour deriva su nombre de la Edad Media, cuando Burdeos era parte de la tierras de la corona Inglés. En ese momento, una importante fortaleza estaba en el sitio de Chateau Latour, la protección de la altitud parte baja de la ría de vagabundos. En 1452 la fortaleza fue destruida por las fuerzas del rey de Francia durante las campañas que llevaron a la expulsión definitiva del Inglés.

El vino producido en el Chateau Latour es de una calidad impecable, aunque en menor cosechas, y un modelo clásico de la coherencia. También tiene un notable historial de ser un lento desarrollo del vino extremadamente, lo que requiere un buen 20 a 25 años de edad botella para deshacerse de su destreza tánico considerable y revelan su poder impresionante, la profundidad y la riqueza.

El terroir en el Chateau Latour es insuperable, situado a sólo 300 metros del río Gironda, que ayuda a moderar el Burdeos heladas duras a veces. Los suelos base de grava permitir la vid para desarrollar sus raíces en el subsuelo más rico, a veces hasta 5 metros de profundidad. Estos factores ayudan a los vinos de Chateau Latour y alcanzar sus especiales características distintivas.

Cerca de 18.000 casos del primer vino se liberan cada año, el vino normalmente consiste principalmente de Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 4% de Cabernet Franc y Petit Verdot 1%.

Chateau Latour vinos
  • (Vin du Grand) Latour
  • Les Forts de Latour
  • Pauillac (de Latour)
Los mejores vinos Château Latour producido
1961, 1982, 1989, 1990, 1996, 2000, 2001 y 2005

Château Latour

Dom Pérignon

Dom Pérignon (1639-1715) fue un monje Benedictino nacido en Francia.

Dom Perignon statue at Epernay, FranceDom Perignon, conocido por su mente brillante, fue Fiscal y Administrador de las bodegas de la abadía de Hautvilliers cerca de Reims durante 47 años.

En ese período, Reims, ciudad de la Santa Cena de los reyes de Francia y el vino producido aquí fue famosa por la celebración de masas.

Dom Pérignon fue un experto en vinos. Puede ser porque él era ciego, estaba dotado con un sentido excepcional del olfato y paladar. Él fue capaz de reconocer que las uvas de vino de los viñedos. Él tuvo la brillante idea de montar los vinos entre ellos de tal manera que las cualidades de las que se añaden a las de los demás.

Dom Pérignon sabía de la característica particular de los vinos blancos de Ay, el vino de Champagne. Se convirtió en una efervescente, de corta duración segunda fermentación. Todavía contenía algunas levaduras que se mantuvo latente en el clima frío. Bajo la influencia de la calidez de la primavera, cuando la savia comienza a trabajar en la vid, las levaduras despertar y proliferar. Dom Pérignon trató de inducir a esto, accidentales segunda fermentación del vino de Champagne en un momento dado, regularlo y mantener su efervescencia en el vino.

Habiendo comprendido que la presión se debe al dióxido de carbono, se decidió utilizar de botellas de vidrio más grueso y mejor corchos seguro con un cable.

Cuando murió a principios del siglo XVIII, los vinos de Champagne fueron favoritos en el King's tribunal. Luis XVI y, especialmente, de Madame de Pompadour le encanta el champán como la conocemos hoy en día. En los últimos tiempos, Moet et Chandon, la empresa que compraron Hautvillers "el monasterio en 1794, dio el nombre de Dom Perignon a su vino base mejor.

Los mejores vinos de Champagne Dom Perignon producido
1980, 1982, 1985, 1990, 1996
Dom Perignon Champagne

CHATEAU DE Beaucastel, Châteauneuf du Pape

Château de Beaucastel es sin duda el famoso vino de la mayoría de Chateau de Beaucastel, Chateauneuf du Papeel sur del Ródano y se encuentra dentro de la denominación de Chateauneuf du Pape. En la actualidad dirigido por Jean-Pierre Perrin y Francoise, el castillo está lleno de historia, la familia Beaucastel que se establecieron en la zona de 1549.

Châteauneuf-du-Pape, "el nuevo Papa 'castillo, toma su nombre del siglo 14, cuando el re-corte papal a Aviñón encuentra. El monasterio posteriormente aumentaron sus tenencias de viñedo en la región, sin embargo y expresivos vinos únicos no ganó notoriedad importantes hasta principios del siglo 19.

El terroir en el Château de Beaucastel es fascinante y distintivo.La tierra contiene una alta proporción de cantos rodados, a veces se denomina galets. Estos galets hacer una contribución importante al estilo y la calidad de los vinos, ya que retienen el calor del sol durante el día y lo irradia a la vid en la noche. Estos "radiadores natural", junto con la aireación y drenaje del suelo, y las grandes fluctuaciones diarias, piedra en la temperatura dentro de la viña, establecer una excepcional calidad de fruta y una singularidad en el vino que es inconfundible.

El Château cultiva todos los trece de las variedades admitidas en la denominación: Garnacha, Syrah, Mourvedre, Cinsault, Vacarese, Counoise, Terret Noir, Muscardin, Clairette, Picpoul, Picardín, Bourboulenc y Rousanne. Esto permite la producción del complejo, especiado, rico vino tinto con cuerpo y lleno de cuerpo y también intrigante y lleno de vino blanco. Además, la orgánica métodos ampliamente adoptada en el castillo permitir, equilibrado uvas sanas, que son una verdadera expresión del terroir.

Cada año, las uvas son cosechadas a mano y totalmente de tallo, antes de la vinificación en depósitos de fermentación. Todas las variedades de uva se elaboran por separado y luego son mezclados, que es una pérdida de tiempo y meticuloso proceso de las mezclas varían de año en año. El vino es madurado durante 12 meses en barricas de roble.

Hommage à Jacques Perrin sólo se produce en añadas excepcionales y el 2007 ha sido aclamado como "un perfecto vino completamente" de Robert Parker, que le ha concedido 100 puntos. Hommage à Jacques Perrin es principalmente a base de frutas de las antiguas viñas Mourvedre y se mezcla con Syrah, Garnacha y Counoise. Esto proporciona una concentración vinos con carácter excepcional, con aromas de cassis cerezo negro, y especias que son capaces de envejecimiento y mejorar desde hace décadas.